27/2/12

Ibarra

Para buscar el origen de este apellido, el tratadista ha de ir al país vasco. Allí se encuentra su cuna y no le será difícil localizar iglesias, casas, caseríos y sitios con esta denominación. Hay tantos solares en Vizcaya, Guipúzcoa, Alava y Navarra con referencia a este linaje que no se puede, honradamente, señalar a uno de ellos como la cuna del apellido. Entre los documentos que pueden constatarse para localizar su tronco se encuentra las “Bienandanzas e Fortunas” que escribió don Lope García de Salazar, en Vizcaya, en el año 1.471, en sus páginas se mencionan distintos caballeros de este linaje que tuvieron destacada actuación en aquella época. Pero no se nos aclara si todos pertenecían al mismo tronco común o eran ramas de este. El apellido se fue extendiendo por el resto de la Península, sobre todo en Castilla la Vieja, La Rioja, Aragón, Valencia, Cataluña, Madrid, Toledo y algunas, las menos, en Andalucía. Ramas de este linaje pasaron a América, dividiéndose en líneas que se esparcieron principalmente por Méjico, Argentina, Perú y Colombia.En campo de plata, un olivo de sinople con sus ramas abiertas y en el centro de ellas una cruz llana de gules superada de una corona de espinas de sinople.